Existen diferentes tipos de dolor, podemos sufrir molestias o dolores leves, dolores agudos, o incluso nuestro cerebro puede hacernos creer que nos duele algo que en realidad no nos duele y viceversa…

1. ¿El cerebro puede crear dolor?

La respuesta es sí. Un claro ejemplo es el de los “miembros fantasma”, un paciente al que le falte una mano, a veces puede sentir que le duele esa mano, cuando en realidad es completamente imposible que sienta ese dolor concretamente. También podemos mencionar como ejemplo el famoso dolor creado por el nervio ciático, nuestro cerebro nos hace creer que el dolor se extiende a lo largo de toda la pierna, pero en realidad la pierna está en perfectas condiciones, el centro del dolor se encuentra en la zona lumbar.

Otro caso son los dolores que el cerebro crea por asociación, por ejemplo, si estás estresado en el trabajo y eso te genera cierta ansiedad, solo con pensar que tienes que ir a trabajar puedes sentir dolor en las cervicales o en la espalda, por el contrario si estás planeando las vacaciones, lo más probable es que ese dolor desaparezca milagrosamente 😉

2. ¿Puedes lesionarte y no sentir dolor?

Sí, es posible. Como comentábamos en el punto anterior, el cerebro es el que manda. Cuando nos lesionamos, el cuerpo manda señales eléctricas al cerebro, éste las interpreta y devuelve el mensaje creando la sensación de dolor para avisarnos de que algo está pasando. Otras veces, ese sistema falla y el cerebro no manda la información, con o cual podemos tener una lesión o cualquier otro problema y no sentir dolor alguno.

3. ¿El dolor es el sistema de alarma de nuestro cuerpo?

Sí, en la mayoría de los casos. El dolor forma parte de sistema de defensa de nuestro organismo. Cuando sentimos dolor es porque nuestro sistema nervioso considera que hay una amenaza y reacciona para avisarnos y que tomemos medidas. Por eso es importante aprender a interpretar el dolor adecuadamente y no enmascararlo con analgésicos y antiinflamatorios más de lo debido.